Lo propuesto por Oing y Fankhauser (25), la determinación dela β-HCG es esencial
para el pronóstico y la planificación terapéutica de los tumores de células germinales (TCG),
especialmente en los no seminomas.En los seminomas puros la elevación dela β-hCG se
observasolo en un porcentaje del 20% de la totalidad de los pacientes, los niveles muy altos
en seminomas se consideran como un pronóstico de tipodesfavorable, por la presencia de
células sincitotrofoblasticas de aspecto grande,siendorecomendable una visualización
histopatologica para el diagnóstico de primera de carciinoma no seminomatoso
Considerando lo mencionado por Wang Z, et al. (37) la diferenciación trofoblástica en el
carcinoma urotelial es considerado un subtipo muy raro, siendo agresivo. Este subtipo, que se
evidencia por células sincitiotrofoblásticas con cuantificación de β-hCG, es un tipo de
diagnóstico pobre. Se ha evidenciado que en los pacientes con CUTD se contempla una
significativamente recurrencia, progresión y muerte comparándolo con el carcinoma urotelial
convencional. En el caso presentado, el paciente mostró metástasis sistémicas extensas tres
semanas después de la cirugía y falleció solo 33 días después, lo que subraya el curso rápido
y el pronóstico desfavorable que conlleva la expresión de β-hCG en este contexto.
Continuando con la relación entre β-HCG y el pronóstico, (38) ofrece una revisión sobre
la diferenciación trofoblástica aberrante en el cáncer humano, afirma quela expresión ectópica
de β-hCG se correlaciona con indicadores clinicopatológicos desfavorables. Este fenómeno,
que promueve la proliferación, la invasióny la transición epitelial-mesenquimal (EMT), se
asociacon metástasis temprana,resistenciaal tratamiento (quimiorresistencia o
radiorresistencia) y menor supervivencia generalespecífica de la enfermedad en varios
carcinomas. Específicamente, en el carcinoma urotelial, un patrón no focal de expresión de β-
hCG es un predictor clavede mal pronóstico, y en el cáncer gástrico o de pulmón de células
no pequeñas, los niveles séricos elevados de β-hCG se vinculan a un pronóstico adverso y
quimiorresistencia.
Dentro del contexto de malignidades infrecuentes, en el artículo que corresponde a
Shengliang H, et al. (39), en el cual se describe el primer caso documentado de carcinoma de
células escamosas de vesícula biliar con una expresión clínica diagnostica al biomarcador β-
hCG, siendo distinto a un adenocarcinoma por lo que el valor que fue notablemente elevado
permite diferenciar a un fenotipo tumoral de características agresivas y diferente de De hecho,
el paciente experimentó invasión hepática, metástasis ganglionares y recurrencia temprana