Fisioterapia, salud y actividad físico-deportiva. Retos y perspectivas en el siglo XXI
Physiotherapy, Health, and Physical-Sporting Activity: Challenges and Perspectives in
the 21st Century
Yusleidy Marlie Gordo Gómez
https://orcid.org/0000-0002-0621-841X
ymgordo1978@gmail.com
Universidad San Ignacio de Loyola, Lima-Perú
https://doi.org/10.56124/saludcm.v5i9.001
REFLEXIÓN EDITORIAL
En los últimos os la fisioterapia deportiva, ha experimentado una profunda
transformación. Por mucho tiempo fue un trabajo de atención en camilla, enfocado
esencialmente en mitigar dolores cuando aparecían las lesiones. Sin embargo, el deporte
moderno, con sus calendarios competitivos repletos y exigencias físicas al límite, ha hecho
replantear este enfoque tradicional desde 2015 (1).
Desde el punto de vista conceptual la fisioterapia deportiva es una especialidad de
las ciencias de la Salud, que se ocupa de la prevención, valoración, tratamiento y
rehabilitación funcional de las lesiones producidas como consecuencia de la práctica de
actividad física y deporte a todos los niveles. Su finalidad no se limita al alivio sintomático
ni a la recuperación meramente anatómica, sino que pretende optimizar la capacidad
funcional y el rendimiento biomecánico del deportista, acelerar su retorno seguro a la
competición (return to play) e instruir al atleta en el cuidado personal, integrando para ello
la mejor evidencia científica disponible con un conocimiento profundo de las exigencias
particulares de cada disciplina (2).
Hoy en día la labor del fisioterapeuta no se limita solo a acelerar la curación de un
tejido, sino que es un trabajo de entender cómo se mueve el deportista, cómo responde su
cuerpo al cansancio acumulado y cómo podemos prevenir situaciones de riesgo antes de
que se conviertan en problemas graves (2).
Es importante pensar en los retos cotidianos de la profesión y en la dirección de un
enfoque científico a la que van sus metodologías para poder construir una práctica clínica
verdaderamente útil, seria y humana al deporte contemporáneo. A continuación, se
presentan los retos y perspectivas de la disciplina.
Retos actuales de la Fisioterapia deportiva
1. El reto de llevar la ciencia a la práctica cotidiana.
Aunque existe más información cienfica que nunca, en el terreno de juego suele
costar trabajo llevar la teoría a la práctica (3). A menudo se observan inercias difíciles de
cambiar: tratamientos de escasa utilidad que se siguen aplicando simplemente «porque
siempre se ha hecho así», mientras que intervenciones con respaldo empírico tardan años
en consolidarse en la rutina del vestuario.
2. Gestionar la fatiga y las cargas de trabajo.
Saber cuánto entrenamiento es suficiente y cuándo se está cruzando la nea del
sobreuso de los medios de preparación constituye un punto neurálgico de notable
necesidad de estudio en el deporte actual. El fisioterapeuta debe interpretar no solo los
datos externos (distancias, saltos o minutos jugados), sino también, cómo los asimila el
cuerpo de cada individuo (4). Ajustar estos valores sin interferir en el trabajo del cuerpo
técnico exige una comunicación fluida y un gran criterio clínico.
3. Entender al deportista más allá de la lesión deportiva.
Cuando un atleta se lesiona, no solo sufre un músculo o una articulación; también se
altera su estado emocional. Evaluar si alguien está listo para competir apoyándose
únicamente en pruebas de fuerza o movilidad suele ser un error común. El miedo a volver
a lesionarse (kinesiofobia) puede condicionar por completo el gesto técnico y elevar el
riesgo de una recaída (5). Integrar la esfera psicológica en las decisiones de alta médica
constituye un requerimiento de alta prioridad dentro de la preparación deportiva que debe
ser estimulado en muchos equipos.
4. La evaluación del riesgo de lesiones deportivas.
Estudiar el riesgo de lesiones deportivas no es solo hacer una prueba genérica o ver
un informe de sobrecarga, es aprender a entender las señales que está dando el cuerpo
del deportista antes de que acabe en una pausa forzada. Si estudiamos en profundidad
factores como la técnica, la fatiga acumulada o incluso la presión mental durante los
procesos competitivos, dejamos de ver la prevención como un freno al rendimiento y la
convertimos en la mejor estrategia para prolongar una carrera. Al fin y al cabo, descubrir
pronto una pequeña sobrecarga no sólo evita meses de rehabilitación, sino que le da al
atleta la confianza para incursionar en el acto competitivo y exponer sus potencialisdades
sin el miedo constante a lesionarse.
5. Realizar ejercicios físicos preventivos de manera individualizado adaptado a la
característica morfofuncional del deportista.
Desde el punto de vista biológico es muy difícil que dos cuerpos sean iguales, y por
eso intentar proteger a todos los deportistas con la misma rutina de ejercicios es un error
muy común. Adaptar el trabajo preventivo a las características únicas de cada persona,
desde su estructura ósea y movilidad articular hasta su nivel de fuerza o historial de
molestias, es lo que marca la diferencia entre un entrenamiento genérico y uno realmente
inteligente. Cuando personalizamos los ejercicios pensando en cómo se desempeña el
atleta en modo particular, no solo se refuerzan sus puntos débiles y se equilibran las cargas,
sino que presupone la oferta de una herramienta específica, ajustada a su perfil, para que
entrene con seguridad y exprese su máximo potencial sin hacerse daño.
6. Realizar de manera correcta las estrategias de recuperación pos-competencia deportiva.
El trabajo de un deportista no se termina cuando suena el pitazo final o se cruza la
meta, de hecho, lo que se hace justo después de eso es lo que define cómo rendirá en el
siguiente reto. Aplicar bien las estrategias de recuperación, desde una buena hidratación y
un descanso de calidad hasta técnicas de descarga muscular, no es un lujo ni un capricho,
es la forma lógica y científica de devolver al cuerpo toda la energía que acaba de entregar.
Si el descanso se planifica con el mismo respeto y seriedad que los demás componentes
de las cargas de entrenamiento, no solo se vuelve más rápido el retorno a la acción, sino
que se evita ese desgaste silencioso que, tarde o temprano, provoca fatiga crónica o lesión.
Perspectivas en el siglo XXI
1. Tecnología al servicio del enfoque clínico deportivo.
La llegada de sensores inerciales, plataformas de fuerza y sistemas de análisis
predictivo, abren posibilidades muy interesantes para conocer el movimiento en tiempo real
(6). Sin embargo, el reto del futuro no será acumular datos, sino saber interpretarlos con
sentido común para diseñar programas preventivos verdaderamente útiles para el
deportista.
2. Reeducar el cerebro para proteger las articulaciones.
Cada vez está más claro que las neurociencias y el control del movimiento depende
de cómo el cerebro procesa la información en milésimas de segundo. Las nuevas
tendencias en readaptación intentan exponer al deportista a entornos cambiantes y con
carga cognitiva mientras realiza sus gestos deportivos (7). De esta manera, la respuesta
protectora ante un juego inesperado es automática.
3. Un trabajo de equipo sin barreras rígidas.
Está desapareciendo la figura del profesional aislado que trabaja por cuenta propia
y predominando una colaboración directa entre fisioterapeuta, preparador físico y médico.
De ahí que, si comparten un lenguaje común y coordinan las transiciones entre la
rehabilitación y el entrenamiento de alta intensidad, el atleta estará más seguro a largo
plazo (8).
A manera de conclusión, la fisioterapia deportiva está viviendo un necesario cambio
de etapa donde el simple pálpito o intuición del profesional ya no bastan si no van
acompañados de la ciencia. El verdadero avance comienza cuando se deja la camilla como
único recurso y se contempla al deportista como un espectador pasivo de su propia
recuperación. Convertirlo en el verdadero protagonista de este proceso, a través del
movimiento y la educación sobre su cuerpo, no solo acelera el regreso paulatino al
entrenamiento, sino que le devuelve la confianza y el control en el rendimiento.
Por otro lado, en una época caracterizada por el empleo de sensores, métricas y
tecnología de punta, el gran desafío de los próximos años será no solo el hecho de acumular
datos, sino saber interpretarlos, mediado por enfoques holísticos, sistémicos y humanistas.
Las pantallas y los algoritmos ofrecen referencias valiosas, pero la clave seguirá estando
en la mirada clínica, en escuchar la historia que hay detrás de cada dolencia y en conectar
con lo que siente el deportista. La excelencia no será elegir entre la ciencia o la empatía,
será saber equilibrar ambas para tratar personas, no solo lesiones.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1- Mantilla, Jose Ivan Alfonso. Monitorización y periodización del rendimiento desde la
fisioterapia deportiva ¿Hacia dónde vamos?" Revista Iberoamericana de Ciencias de
la Actividad Física y el Deporte 11.2 (2022): 31-43.
2- Roldán González, Elizabeth, et al. Motivaciones de los estudiantes de fisioterapia
para practicar actividad físico-deportiva. Revista de investigación e innovación en
ciencias de la salud 4.2 (2022): 77-94.
3- Romero-Carazas, Rafael, et al. El rendimiento deportivo mediante técnicas de
fisioterapia: un análisis de la producción científica en Scopus. Retos 62 (2025): 96-
103.
4- Camacho Sig-Tu, Eduardo André, and Kevin Joao Ruiz Rivas. Abordaje
fisioterapéutico en pacientes con esguince de rodilla que acuden a la “Federación
Deportiva de los Ríos Babahoyo” periodo noviembre 2023-abril 2024. BS thesis.
Babahoyo: UTB-FCS, 2024.
5- Zapata, Lesly Giulianna Santos. Correlación entre prevención de lesiones y cultura
de seguridad en deportistas que acuden a fisioterapia. Rev Edumecentro 18 (2026):
48.
6- Oñate, Gabriel Hernández, et al. Características funcionales en futbolistas con y sin
antecedente de lesión de rodilla: estudio transversal. Retos 74 (2026): 395-405.
7- Parrado Ruge, Lizeth Alejandra. Aportes e integración del fisioterapeuta deportivo en
los procesos de recuperación de los deportistas. Diss. Universidad Nacional de La
Plata, 2025.
8- Marquez Hinostroza, Nathaly Marcela. "Factores intervinientes y lesiones
musculoesqueléticas en corredores que asisten a un centro de fisioterapia,
Miraflores, 2025." (2025).